domingo, 15 de febrero de 2009

Manuscritos: Fuego

Estando en mis vacaciones escribí:
Hoy quemé una florcita de origami, había escrito un pensamiento poco agradable, un miedo que viene anidando en mi pecho desde hace un tiempo. Me senté y vi como rápidamente la figurita de papel se convertía en humo, cambiando del color verde original al negro translucido de las cenizas. Después que los pétalos desaparecieron, dando paso a curvas y curvas de cenizas, las brazas aun podían verse entre los pliegues, mientras la brisa de la mañana las lamía...

Después que el viento se fue llevando las cenizas, las orillas quedaron corroídas, pero la base se mantuvo intacta. Al parecer el fuego no es tan útil para quemar los miedos.

Cartagena, Chile
27 de Noviembre, 2008